Muy pronto

Lo que motiva la apertura de una causa de beatificación y canonización es lo que se llama la fama de santidad. Son necesarios testimonios de santidad espontáneos, numerosos y, geográficamente hablando, venidos de los más variado lugares. Dicho de otro modo, no es suficiente que unas personas o un pequeño grupo, pida la apertura de la causa. Verdaderamente se necesita un movimiento amplio, importante. 

En este caso, la fama de santidad se da ya desde el mismo momento del fallecimiento del profesor Jérôme Lejeune. Muy pronto llegaron, de Francia y de otros países, testimonios que pedían la apertura de la causa. Es notoria una petición procedente de América Latina hecha en el mismo día de su muerte. 

También el cardenal Fiorenzo Angelini, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud pidió oficialmente la apertura de la causa el año 2004, coincidiendo con el décimo aniversario de la creación de la Academia Pontificia para la Vida y, también, décimo aniversario  de la muerte de Jérôme Lejeune.

También podemos citar las reiteradas peticiones de Monseñor Elio Sgreccia, segundo sucesor de Jérôme Lejeune en la presidencia de la Academia Pontificia para la Vida

También la Federación Internacional de Médicos Católicos.

Tras la apertura de esta causa, hace ya casi cinco años, no cesan de llegar testimonios del mundo entero y también peticiones de oraciones.

Para pedir gracias por la intercesión del siervo de Dios Jérôme Lejeune hemos impreso estampas que contienen la oración oficial aprobada por el cardenal André Vingt-Trois, arzobispo de París. La oración ha sido traducida a cinco idiomas y cada vez son más numerosas las peticiones de la misma para su difusión.